Mi pulso no late como el suyo.
Mi pulso es liviano, rápido, lábil
como las amapolas...
El suyo es lento, denso, sabio
como las cerezas.
Mi respiración no sigue su ritmo.
Mi respiración se agita, se entrecorta
la de él es profunda, entera, feroz.
Sin embargo,
mi boca lo llama a gritos,
mi cuerpo le reclama al suyo
que se vuelva cuenco para contenerlo.
Mis sueños esperan
ser velados por sus ojos.
Y mis deseos desesperan
por verlo llegar.
Y en esta primavera fría
me pregunto:
¿Si el amor y el deseo son la misma cosa?
¿Si el deseo es el reino de lo absoluto?
Y si eso que llaman amor no será más,
que la eterna fantasía
de que dos caminos paralelos se crucen.
Imágen Javier Giovannelli
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martes, 4 de octubre de 2011
viernes, 30 de septiembre de 2011
Nunca jamás
Si seguís el hilo colorado
vas a encontrarlo a mitad del camino.
No tomes nada de lo que te brinde
ni siquiera un vaso de agua limpia.
De lo que te ofrezca, sólo elegí
lo que te mantenga alejada de él.
No le cuentes todos los cuentos,
aunque insista con escucharlos.
No me nombres jamás frente a él.
No le cuentes tus secretos mas salvajes,
no pongas luz a su oscuridad
aunque te lo ruegue y prometa no dañarte.
De las palabras que te diga
solo escuchá las que salgan de su cabeza,
las que salen de su corazón son blasfemias,
no las oigas jamás.
No es verdad que las palabras
aclaren o expliquen los hechos.
Y no te olvides nunca más
que los mismos que detienen las lluvias
son los que provocan tempestades.
vas a encontrarlo a mitad del camino.
No tomes nada de lo que te brinde
ni siquiera un vaso de agua limpia.
De lo que te ofrezca, sólo elegí
lo que te mantenga alejada de él.
No le cuentes todos los cuentos,
aunque insista con escucharlos.
No me nombres jamás frente a él.
No le cuentes tus secretos mas salvajes,
no pongas luz a su oscuridad
aunque te lo ruegue y prometa no dañarte.
De las palabras que te diga
solo escuchá las que salgan de su cabeza,
las que salen de su corazón son blasfemias,
no las oigas jamás.
No es verdad que las palabras
aclaren o expliquen los hechos.
Y no te olvides nunca más
que los mismos que detienen las lluvias
son los que provocan tempestades.
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jueves, 29 de septiembre de 2011
Latir
Un dolor que atraviesa el cuerpo,
y deja una despedida sin palabras.
Un dolor claustrofóbico, de esos
que te mantienen la garganta apretada
y no te dejan respirar ni para pedir auxilio.
La misma ilusión rota que la vez anterior
cuando en la terapia intensiva
le soplaba a mamá las pelusa que no tenía
para que al menos moviera su naríz.
Pero mamá estaba muerta y mi fantasía
de su naríz moviéndose también.
Mi cabeza lo llama insistentemente
y mi cuerpo dice que ya basta de dolor,
que ya lo conocemos muy bien.
Y mi corazón que se aterra ante lo incierto
late fuera de tiempo, de lugar y de espacio.
y deja una despedida sin palabras.
Un dolor claustrofóbico, de esos
que te mantienen la garganta apretada
y no te dejan respirar ni para pedir auxilio.
La misma ilusión rota que la vez anterior
cuando en la terapia intensiva
le soplaba a mamá las pelusa que no tenía
para que al menos moviera su naríz.
Pero mamá estaba muerta y mi fantasía
de su naríz moviéndose también.
Mi cabeza lo llama insistentemente
y mi cuerpo dice que ya basta de dolor,
que ya lo conocemos muy bien.
Y mi corazón que se aterra ante lo incierto
late fuera de tiempo, de lugar y de espacio.
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miércoles, 21 de septiembre de 2011
No ser
Los seres fuera de lugar,
los hechos fuera de tiempo.
Las vidas que fluyen
por caminos errados,
y un sangrado lívido
que avisa...
pero no alcanza.
Anidar fuera de la rama,
acunarse en el vacío,
latir sin ritmo.
Y tener un cuerpo
que no supo cobijarlo.
los hechos fuera de tiempo.
Las vidas que fluyen
por caminos errados,
y un sangrado lívido
que avisa...
pero no alcanza.
Anidar fuera de la rama,
acunarse en el vacío,
latir sin ritmo.
Y tener un cuerpo
que no supo cobijarlo.
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domingo, 28 de agosto de 2011
En algún lugar del mundo
En algún lugar del mundo llueve,
en otro, alguien toma tragos
en una playa soleada.
De este lado del mundo
yo me pregunto:
¿Por qué la vida de los otros
parece más alegre que la mía?
¿Por qué todos parecen
tan felices en las revistas?
¿Por qué en facebook
la gente cuenta sus espléndidos
fines de semana, aunque
no sean verdad?
¿Por qué en mi contestador
nunca hay mensajes con
buenas noticias?
¿Por qué el amor más intenso
llega siempre de la mano
del dolor más feróz?
en otro, alguien toma tragos
en una playa soleada.
De este lado del mundo
yo me pregunto:
¿Por qué la vida de los otros
parece más alegre que la mía?
¿Por qué todos parecen
tan felices en las revistas?
¿Por qué en facebook
la gente cuenta sus espléndidos
fines de semana, aunque
no sean verdad?
¿Por qué en mi contestador
nunca hay mensajes con
buenas noticias?
¿Por qué el amor más intenso
llega siempre de la mano
del dolor más feróz?
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jueves, 18 de agosto de 2011
Hilar
El hilo invisible que une todas las cosas,
el hilo que me llevó hasta vos.
El hilo que hizo de mis cicatrices
el camino para encontrarte.
El hilo que hizo de mi desamor
el motivo de esta cruzada.
No es el azar. No es la suerte.
Es el hilo invisible que ata cabos,
es el hilo invisible que le da sentido
al tiempo, a cada paso, a cada giro.
No existen las bendiciones.
No existen los maleficios.
Existe sólo un hilo invisible
que lo une todo.
el hilo que me llevó hasta vos.
El hilo que hizo de mis cicatrices
el camino para encontrarte.
El hilo que hizo de mi desamor
el motivo de esta cruzada.
No es el azar. No es la suerte.
Es el hilo invisible que ata cabos,
es el hilo invisible que le da sentido
al tiempo, a cada paso, a cada giro.
No existen las bendiciones.
No existen los maleficios.
Existe sólo un hilo invisible
que lo une todo.
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martes, 16 de agosto de 2011
jueves, 4 de agosto de 2011
Dejar(se) ser
Abrir todas las compuertas y dejar que el agua todo lo lleve o todo lo traiga. Cerrar las ventanas del miedo y clausurar el paso a la incertidumbre. Dejarse roer. Dejarse ser en otro. Sin resistencias, como si el otro, el que roe, fuese parte de uno, pero no. Dejarse iluminar hasta que duela, hasta que la luz muestre lo más oscuro y ya no haya espacio para el temor, ni herida que ocultar. No pensar ni el principio ni el final. Dejarse transitar, como camino manso que no sabe a dónde irá y tampoco lo pregunta. El fluir permanente de algo que no se puede describir. Drenar las heridas y saber que ya no queda nada del ayer. Tal vez sólo la anécdota de un pasado que nos construyó a su imagen y semejanza. Abismarse a lo desconocido sin precauciones. Escribir con un pez que te mira fijo pero no asusta.
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domingo, 8 de mayo de 2011
Costumbres masculinas
El mundo maculino me resulta un misterio en miles de aspectos, pero hay algunos hábitos de los varones, que hasta mi hijo de 7 años repite, que me llenan de curiosidad. Aquí va uno de ellos:
Los hombres y las heladeras:
Los varones abren la heladera sin saber previamente que buscan. Así se los puede ver sostener la puerta de la heladera abierta por un largo rato, durante el cual, se inclinan un poco, para que su vista quede a la altura del primer estante y permanecen inmóviles largos, larguísimos minutos.
Cuando veo esta escena no puedo evitar preguntarme: ¿ qué es lo que esperan que suceda dentro de la heladera?, ¿Será que esperan una revelación?, ¿ Que se materialice alguna exquisitez de las que jamás hay en casa?, ¿ Veran una peli en 3 D solo apta para ser vista por hombres? ¿Será que escuchan voces que yo no consigo oir?
Lo cierto es que cuando este trance es interrumpido por la típica pregunta femenina de ¿ Que buscabas?, sorprendidos, sin conciencia de lo extraño de esa conducta, cierran la heladera y responden: Nada, miraba.
Jamás conseguiré entenderlos.
Los hombres y las heladeras:
Los varones abren la heladera sin saber previamente que buscan. Así se los puede ver sostener la puerta de la heladera abierta por un largo rato, durante el cual, se inclinan un poco, para que su vista quede a la altura del primer estante y permanecen inmóviles largos, larguísimos minutos.
Cuando veo esta escena no puedo evitar preguntarme: ¿ qué es lo que esperan que suceda dentro de la heladera?, ¿Será que esperan una revelación?, ¿ Que se materialice alguna exquisitez de las que jamás hay en casa?, ¿ Veran una peli en 3 D solo apta para ser vista por hombres? ¿Será que escuchan voces que yo no consigo oir?
Lo cierto es que cuando este trance es interrumpido por la típica pregunta femenina de ¿ Que buscabas?, sorprendidos, sin conciencia de lo extraño de esa conducta, cierran la heladera y responden: Nada, miraba.
Jamás conseguiré entenderlos.
lunes, 2 de mayo de 2011
Extranjera
No te extraño a vos
extraño tu cuerpo
que se volvía cuenco
para contenerme.
No extraño tu voz
extraño las palabras
que hacían añicos los miedos
y me llenaban de calma.
No extraño tus manos
pero odio la soledad de las mías.
No extraño mirarme en tus ojos
pero detesto a esta extranjera
que me sonrie frente al espejo.
extraño tu cuerpo
que se volvía cuenco
para contenerme.
No extraño tu voz
extraño las palabras
que hacían añicos los miedos
y me llenaban de calma.
No extraño tus manos
pero odio la soledad de las mías.
No extraño mirarme en tus ojos
pero detesto a esta extranjera
que me sonrie frente al espejo.
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Lejano
Te vi parado bajo la lluvia
las manos en los bolsillos.
La mirada fija
en un punto que no es,
pero que podría ser.
En un punto lejano
ajeno, distante.
En un punto que es la distancia,
en un punto que define lo que sos
y lo que no seré jamás.
Y en mi corazón la certeza
de que no dejaré
de nombrarte nunca.
las manos en los bolsillos.
La mirada fija
en un punto que no es,
pero que podría ser.
En un punto lejano
ajeno, distante.
En un punto que es la distancia,
en un punto que define lo que sos
y lo que no seré jamás.
Y en mi corazón la certeza
de que no dejaré
de nombrarte nunca.
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domingo, 3 de abril de 2011
Horror Shopping
Hace algunas semanas estoy buscando un libro por distintas librerias y no lo consigo. Cansada y llena de pesar, me resigné a ir a la librería de un shopping y probar suerte. El lugar estaba atestado de gente, hacia donde mirara el paisaje era el mismo: infinidad de cabezas corriendo en distintas direcciones.
Parejas con niños pequeños, que van al shopping de tarde planeando algún tipo de paseo agradable para ellos, y se encuentran con la desagradable obviedad de que los pequeños se neurotizan con tantísima gente a su alrededor y no hay chupete que logre acallar sus chillidos.
Parejas con niños más grandes, cuya voracidad por el consumo ya ha despertado, y que no logran hacer que sus niños entiendan que la trampa número uno del capitalísmo es mostrarte todo lo que no podés tener y hacerte creer que si sos mejor empleado y te dejás explotar un poquito más, tal vez accedas a ellas.
Adolescentes que encuentran en el shopping un lugar donde tocarse con sus noviecitos, lejos de la mirada de sus padres y de las miradas de todos los que por ahí circulan sumidos en la alienación de comprar lo que sea.
Matrimonios con caras de aburridos tomados del brazo, que mientras la señora mira en la vidriera la última tostadora del mercado, el señor aprovecha para mirarle el culo a la chica que pasa sin ninguna intención de ser disimulado.
Gente que habla a los gritos por celular. Larguísimas colas en las puertas de los fast food, llenos de gente deseosa de pagar para ser alimentados con mierda. Mujeres enloquecidas en los locales de ropa que no comprenden por qué el pantalón que al maniquí le sienta perfecto a ellas les queda un espanto. Maridos con cara de estar hartos de ver ese espectáculo en cada local al que entran.
Ancianos que eligen leer los diarios en esos pseudo bares que son como vidrieras, en los que la gente se sirve sola, habla a los gritos y paga carísimos los cafés más feos del mundo.
Padres divorciados con sus niños a cuestas tratando de levantarse a las vendedoras de los locales y escapando de las divorciadas que pasean con sus respectivos niños, porque la idea de agregar uno más a los suyos los aterra.
Grupos de chicas adolescentes que gritan y se empujan y se corren por los pasillos como en los recreos del colegio. Matrimonios que discuten como si nadie los viera y nada les importara. Hombres que se plantean cuán necesaria es la cafetera eléctrica con reloj digital, porque el microondas tiene reloj, la heladera también, pero la cafetera no y sería útil que lo tuviera... . Gente que como no encuentra el jean de tres bolsillos que buscaba decide ir a otro shopping para ver si lo consigue.
En medio de esa jungla llegué al tercer piso del shopping, entré a la librería, busque un vendedor, pagué mi libro y salí corriendo con Sylvia Plath agarrada de mi mano y felíz de que por una vez en la vida, yo no era la protagonísta de una escena tan patética.
Parejas con niños pequeños, que van al shopping de tarde planeando algún tipo de paseo agradable para ellos, y se encuentran con la desagradable obviedad de que los pequeños se neurotizan con tantísima gente a su alrededor y no hay chupete que logre acallar sus chillidos.
Parejas con niños más grandes, cuya voracidad por el consumo ya ha despertado, y que no logran hacer que sus niños entiendan que la trampa número uno del capitalísmo es mostrarte todo lo que no podés tener y hacerte creer que si sos mejor empleado y te dejás explotar un poquito más, tal vez accedas a ellas.
Adolescentes que encuentran en el shopping un lugar donde tocarse con sus noviecitos, lejos de la mirada de sus padres y de las miradas de todos los que por ahí circulan sumidos en la alienación de comprar lo que sea.
Matrimonios con caras de aburridos tomados del brazo, que mientras la señora mira en la vidriera la última tostadora del mercado, el señor aprovecha para mirarle el culo a la chica que pasa sin ninguna intención de ser disimulado.
Gente que habla a los gritos por celular. Larguísimas colas en las puertas de los fast food, llenos de gente deseosa de pagar para ser alimentados con mierda. Mujeres enloquecidas en los locales de ropa que no comprenden por qué el pantalón que al maniquí le sienta perfecto a ellas les queda un espanto. Maridos con cara de estar hartos de ver ese espectáculo en cada local al que entran.
Ancianos que eligen leer los diarios en esos pseudo bares que son como vidrieras, en los que la gente se sirve sola, habla a los gritos y paga carísimos los cafés más feos del mundo.
Padres divorciados con sus niños a cuestas tratando de levantarse a las vendedoras de los locales y escapando de las divorciadas que pasean con sus respectivos niños, porque la idea de agregar uno más a los suyos los aterra.
Grupos de chicas adolescentes que gritan y se empujan y se corren por los pasillos como en los recreos del colegio. Matrimonios que discuten como si nadie los viera y nada les importara. Hombres que se plantean cuán necesaria es la cafetera eléctrica con reloj digital, porque el microondas tiene reloj, la heladera también, pero la cafetera no y sería útil que lo tuviera... . Gente que como no encuentra el jean de tres bolsillos que buscaba decide ir a otro shopping para ver si lo consigue.
En medio de esa jungla llegué al tercer piso del shopping, entré a la librería, busque un vendedor, pagué mi libro y salí corriendo con Sylvia Plath agarrada de mi mano y felíz de que por una vez en la vida, yo no era la protagonísta de una escena tan patética.
Miriam
Dejá de leerme y laburá! jajaja!! Gracias por leerme, me llena de alegría saber que andás por ahí y más todavía sabiendo que sos leonina como yo. Gracias totales!! Besos!.
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sábado, 2 de abril de 2011
Camas salvajes
Me gustan las camas desprolijas, tibias, que huelen a alcohol y a sueños pesados. Me gustan las camas con perfumes densos y dulces. Me gustan las camas que guardan historias y olvidan nombres. Las camas feroces, que asfixian, que dejan sin aliento.
Me gustan las camas que llevan días sin armarse y las sábanas se mezclan en las piernas como si hubiera alguien más durmiendo en ellas. Me gustan las camas que huelen a sexo sucio y a revolcones salvajes. Me gustan las camas que desatan tormentas. Me gustan las camas que cuentan secretos. Me gustan las camas que son como cuencos profundos donde anidar.
Me gustan las camas que invitan a siestas eternas a plena luz del día y develan misterios prohibidos en la oscuridad de la noche. Me gustan las camas pesadas, esas que te atrapan y sumergen y a las que hay que pedirles permiso para poder salirse de ellas.
Me gustan las camas que te tatúan su perfume en la piel y te duermen con su arrullo al oído. Me gustan las camas caóticas, en las que es imposible contar ovejitas o lo besos que te caben en la espalda. Me gustan las camas que no preguntan, las camas a las que no les importa el pasado. Me gustan las camas a las que no les inquieta el futuro.
Me gustan las camas que embriagan sin tregua, que sacuden, que desarman, que hacen perder la razón, el pudor, la vergüenza. Las camas sin tiempo, ni despertadores, ni normas, ni horarios. Las camas sin apuros. Las camas anárquicas, en las que se sabe cómo se duerme, pero jamás cómo se despierta.
Me gustan las camas que llevan días sin armarse y las sábanas se mezclan en las piernas como si hubiera alguien más durmiendo en ellas. Me gustan las camas que huelen a sexo sucio y a revolcones salvajes. Me gustan las camas que desatan tormentas. Me gustan las camas que cuentan secretos. Me gustan las camas que son como cuencos profundos donde anidar.
Me gustan las camas que invitan a siestas eternas a plena luz del día y develan misterios prohibidos en la oscuridad de la noche. Me gustan las camas pesadas, esas que te atrapan y sumergen y a las que hay que pedirles permiso para poder salirse de ellas.
Me gustan las camas que te tatúan su perfume en la piel y te duermen con su arrullo al oído. Me gustan las camas caóticas, en las que es imposible contar ovejitas o lo besos que te caben en la espalda. Me gustan las camas que no preguntan, las camas a las que no les importa el pasado. Me gustan las camas a las que no les inquieta el futuro.
Me gustan las camas que embriagan sin tregua, que sacuden, que desarman, que hacen perder la razón, el pudor, la vergüenza. Las camas sin tiempo, ni despertadores, ni normas, ni horarios. Las camas sin apuros. Las camas anárquicas, en las que se sabe cómo se duerme, pero jamás cómo se despierta.
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Cumple Javo
Hoy es el cumpleaños de Javo, un amigo del secundario con el que he compartido incontables recreos. Javo era en aquella época un chico sensible y amoroso. Por muchos años, nos perdimos el rastro. No tuve noticias suyas. Luego gracias a FB nos volvimos a encontrar. Y resultó que, apesar de los muchos años que pasaron y de que ahora Javo vive lejos muy lejos, sigue siendo un chico sensible y amoroso, con una familia bellisima e increíble y un tremendo fotógrafo. Y fotógrafo generoso además, ya que este blog es lindo porque Javo me presta todas sus fotos para embellecerlo.
En tu cumple solo quiero desearte que la vida de toneladas de todo lo que desees y que la vida te brinde sólo buena fortuna. Muy Feliz Cumplaños y un abrazo fuerte, fuerte!
En tu cumple solo quiero desearte que la vida de toneladas de todo lo que desees y que la vida te brinde sólo buena fortuna. Muy Feliz Cumplaños y un abrazo fuerte, fuerte!
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sábado, 26 de marzo de 2011
Lista de quehaceres
Debería ser más ordenada y menos caótica. Debería no pensarlo tanto, porque lo pienso y aparece y nos hacemos mal. Debería no ser tan prejuiciosa. Debería arreglar mi jardín con más frecuencia para que no parezca una selva. Debería no tenerle miedo a las peliculas de terror. Debería ser más buenita o al menos parecerlo. Debería dejar de ser obsesiva y pensar que las cosas sólo salen bien cuando las hago yo. Debería, definitivamente debería, pensar menos y sacar conclusiones absurdas. Debería dejar de pensar secretas venganzas hacia mis compañeras de primaria que tanto me maltrataron, al fin y al cabo, por malas todas tienen culos gordos y enormes.
Debería enojarme más seguido. Debería formatear mi memoria y olvidar a mucha gente que no me hizo bien. Debería alguna vez, en esta vida, enamorarme de alguien. Debería comer más pan, porque me gusta mucho y no me engorda. Debería dejar de putear a cada pelirrojo que veo porque trae suerte. Debería dejar de putear.
Debería leer más mucho más. Debería resignarme a que ,no importa lo que haga, no volveré a tener 27 años.Debería aceptar que NO es la palabra más fea del mundo, pero decir siempre Si, no ayuda. Debería empezar a entender que el mundo no está hecho a mi medida y que tengo que bancarmela sin llorisquear. Debería dejar de esforzarme por entenderlo todo. Debería aceptar que las chicas como yo no seremos nunca Laura Ingalls. Debería considerar la posibilidad de ser más tolerante.
Debería escuchar más música. Debería hablar menos con la gente que no me interesa. Debería escuchar más a mi instinto. Debería darle menos importancia a lo que dice la maestra de mi hijo. Debería ser menos intensa en mi romances para que duraran un poco más. Debería ponerle más onda al evento: ir al supermercado. Debería hacer yoga o algo que evite mis dolores cervicales. Debería pintarme las uñas de los colores que me gustan aunque no combinen. Debería bailar más porque me gusta y me divierte.
Debería escribir más, muchísimo más. Debería tomarme todo con menos seriedad. Debería soltar lo que hace daño, porque aprendí que si soltás no siempre se rompe.
Debería enojarme más seguido. Debería formatear mi memoria y olvidar a mucha gente que no me hizo bien. Debería alguna vez, en esta vida, enamorarme de alguien. Debería comer más pan, porque me gusta mucho y no me engorda. Debería dejar de putear a cada pelirrojo que veo porque trae suerte. Debería dejar de putear.
Debería leer más mucho más. Debería resignarme a que ,no importa lo que haga, no volveré a tener 27 años.Debería aceptar que NO es la palabra más fea del mundo, pero decir siempre Si, no ayuda. Debería empezar a entender que el mundo no está hecho a mi medida y que tengo que bancarmela sin llorisquear. Debería dejar de esforzarme por entenderlo todo. Debería aceptar que las chicas como yo no seremos nunca Laura Ingalls. Debería considerar la posibilidad de ser más tolerante.
Debería escuchar más música. Debería hablar menos con la gente que no me interesa. Debería escuchar más a mi instinto. Debería darle menos importancia a lo que dice la maestra de mi hijo. Debería ser menos intensa en mi romances para que duraran un poco más. Debería ponerle más onda al evento: ir al supermercado. Debería hacer yoga o algo que evite mis dolores cervicales. Debería pintarme las uñas de los colores que me gustan aunque no combinen. Debería bailar más porque me gusta y me divierte.
Debería escribir más, muchísimo más. Debería tomarme todo con menos seriedad. Debería soltar lo que hace daño, porque aprendí que si soltás no siempre se rompe.
viernes, 18 de marzo de 2011
Vade retro Hippies
Frani va a natación a una pileta muy linda de la zona norte, donde concurren muchos niños de las escuelas más tradicionales del lugar con sus madres. La escuela de Frani tiene sus particularidades y los que asistimos a ella supongo que también.
Esta tarde salimos hacia la clase de natación, yo iba con mis calzas multicolores, una remera larga negra y mis all stars negras felíz de la vida. Camino a casa se dio el siguiente diálogo con Frani:
Frani: Má? ¿Por qué vos no usás los mismos colores que las mamás de natación para vestirte?
L: ¿ Y qué colores usan esas mamás?
Frani: Y...blanco, amarillito, rosado, marrón clarito...
L: La verdad es que a mi no me gustan mucho esos colores, ¿Te parecen feos los que uso?
Frani: Para nada, además prefiero toda la vida que seas punk y no hippie!
Esta tarde salimos hacia la clase de natación, yo iba con mis calzas multicolores, una remera larga negra y mis all stars negras felíz de la vida. Camino a casa se dio el siguiente diálogo con Frani:
Frani: Má? ¿Por qué vos no usás los mismos colores que las mamás de natación para vestirte?
L: ¿ Y qué colores usan esas mamás?
Frani: Y...blanco, amarillito, rosado, marrón clarito...
L: La verdad es que a mi no me gustan mucho esos colores, ¿Te parecen feos los que uso?
Frani: Para nada, además prefiero toda la vida que seas punk y no hippie!
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miércoles, 16 de marzo de 2011
Mi inquilina y yo
Hoy salí muy contenta de mi sesión de terapia, por distintas cuestiones que no voy a explicar acá, mi analísta me felicitó.
Así que iba por la calle casi flotando de alegría, con los lentes de sol puestos, para disimular que había llorado un poquín por la emoción, cuando un chico que venía en dirección contraria me dice algo al oído.Algo que no llegué a entender, pero que me molestó, porque todas las chicas sabemos que las cosas susurradas al oído en la calle suelen ser del estilo: "telachupotoda..." De todos modos no pudo con mi alegría.
A la media cuadra, el mismo chico detrás de mi y con una sonrisa muy linda me dice:
Chico: Decime que tu número de celular es fácil así no me lo olvido.
L: Fácil? No, conmigo fácil nada, corazón.
Seguí caminando unos pasos y pensé ¿nada fácil conmigo? ¿De dónde salió eso? ni yo me lo creo... y entonces empezó el diálogo con la inquilina que me habita:
Inquilina: Hiciste bien!
L: Pero estaba bueno!
Inquilina: No! ¿Qué decís? No estaba nada bueno..
L: Estaba bueno, te juro tenía re linda sonrisa..
Inquilina: Tenía cara de los boludos que el domingo a la tarde enceran el auto en la vereda. Basta!
Me subí al colectivo poco convencida de la sentencia de mi inquilina y pensando que seguramente yo estuviera en lo cierto y me dije: Que tarada! me lo perdí...
A lo que la Inquilina respondió: ¿Qué te perdíste?! Un boludo más en la lista de contactos de tu msn. Forget it, please!
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martes, 15 de marzo de 2011
Un gps para mi conciencia.
Ayer viajé en un taxi con gps y me dediqué a prestar atención a las indicaciones que la señorita que habita en el aparatejo daba al conductor:
Atención usted está por ingresar en zona de alto tránsito.
Atención, a dos cuadras, cruce peligroso.
Acaba de salir de una avenida, reduzca la velocidad.
Y por un momento pensé que bien me vendría un gps para mi vida cotidiana. Una señorita que me dijera:
Atención con lo que va a decir la persona que tiene enfrente está muy susceptible.
Atención está entrando en una discusión ríspida y absurda.
Acaba de decir una estupidez, discúlpese.
Cuando se lo comenté a mi Sensei me dijo, eso no se llama gps, se llama conciencia...evidentemente es lo que me falta.
Atención usted está por ingresar en zona de alto tránsito.
Atención, a dos cuadras, cruce peligroso.
Acaba de salir de una avenida, reduzca la velocidad.
Y por un momento pensé que bien me vendría un gps para mi vida cotidiana. Una señorita que me dijera:
Atención con lo que va a decir la persona que tiene enfrente está muy susceptible.
Atención está entrando en una discusión ríspida y absurda.
Acaba de decir una estupidez, discúlpese.
Cuando se lo comenté a mi Sensei me dijo, eso no se llama gps, se llama conciencia...evidentemente es lo que me falta.
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viernes, 11 de marzo de 2011
Sereno
Ver dormir a Frani es lo más parecido a la calma total. Sobre la sábana blanca, como una ranita dorada, dibuja algunas sonrisas en su boca frutal.
Lo miro y me pregunto con qué soñará? Con los barriletes que tanto le gustan? Recordará alguna de esas escenas que suceden mientras yo cocino y escuchamos música muy alta y bailamos tanto que la comida está siempre a punto de quemarse? Tal vez juegue en sueños a la rayuela...
Lo veo dormir pleno, plácido, sereno y me pregunto cuántos besos por noche, podría darle a esa pequeña espalda.
Lo miro y me pregunto con qué soñará? Con los barriletes que tanto le gustan? Recordará alguna de esas escenas que suceden mientras yo cocino y escuchamos música muy alta y bailamos tanto que la comida está siempre a punto de quemarse? Tal vez juegue en sueños a la rayuela...
Lo veo dormir pleno, plácido, sereno y me pregunto cuántos besos por noche, podría darle a esa pequeña espalda.
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